A primera vista, todos diríamos que Joaquín Leguina es un socialista moderado; sin embargo, su discurso lo habría suscrito el mismo Stalin de haber tenido que enfrentarse a las urnas. Una entrada publicada en su blog, bajo el título
FAISANES Y OTROS PÁJAROS, condensa toda la ideología totalitaria en apenas treinta líneas.
Con independencia del tipo de régimen hay dos tendencias que condicionan el modelo político y jurídico de los gobiernos: el
utilitarismo, basado en las ideas del filósofo británico Jhon Stuart Mill, (1806-1873) entiende que el
bienestar de la mayoría justifica cualquier acción. Por el contrario, el
universalismo, en línea con el pensamiento del filósofo alemán Immanuel Kant, (1724-1804) considera que
el ser humano tiene una serie de derechos inalienables de los que no puede ser privado.
La política de todos los gobiernos totalitarios, sean de izquierda o de derecha, se basa en el
modelo utilitario que es
incompatible con la democracia. Las libertades que disfruten los ciudadanos en dichos gobiernos dependerán del peso que se otorgue a los principios
universalistas que obligatoriamente deberán incorporar. Puede acercarse mucho a un sistema democrático, pero nunca lo será.
La guerra que tenemos ahora no es entre PP y PSOE, sino que se trata de una guerra civil entre zapateristas y felipistas que ya está perdida. A lo máximo que pueden aspirar los partidarios de ZP es a una rendición honrosa.
La simpatía que siente Leguina por el todavía presidente la explica él mismo:
Rodríguez Zapatero ha sacado del baile interno (no hablo de las listas electorales) a toda una generación de socialistas a la que pertenezco, y no estoy dispuesto a aplaudir la jugada.
No parece que el caso Faisán vaya a salpicar a Zapatero, pero podría ser letal para Rubalcaba, el abanderado de los felipistas, de manera que Leguina muestra las uñas en un decálogo que da miedo; sobre todo si no estás muy próximo al Gran Hermano.
“FAISANES Y OTROS PÁJAROS”
1) La mentira sirve como arma política.
La neolengua; llamar a las cosas por el nombre contrario a su esencia.
“Que un juez instructor de la Audiencia Nacional “empapele” a tres altos funcionarios del Ministerio del Interior por hechos derivados de su actividad contra-terrorista…”
Ahora no toca, faltaría más, el respeto a las decisiones judiciales.
El
filo-terrorismo se convierte en
contra-terrorismo por la vía del orwelliano doble-pensar y la
neolengua tan queridos por el socialismo;
de un plumazo todos los informadores de ETA son luchadores contra-terroristas.
El problema es que si un policía se comporta como un informador de ETA, ¿cómo sabemos cuando es policía y cuando informador?.
¿Cuántos días al año ejerce uno u otro oficio?.
En cualquier caso, si ejerce al 50%, que le pague ETA la mitad del sueldo.
Miente que algo queda.
“…no es nuevo en España…”
Pero, ¡Sr. Leguina!, el GAL fue exactamente lo contrario que el FAISÁN;
guerra sucia para defender a las víctimas frente a guerra sucia para defender a los asesinos.
2) Los errores se esconderán tras cortinas de humo.
Recurrir a mitos y vaguedades para justificar una postura: no hacen falta pruebas si lo dice el compañero y menos si es el Secretario General.
“…aunque sí lo sería en los EEUU, en el Reino Unido o en el resto de países desarrollados que han sufrido o sufren esta lacra del terrorismo…”
Pero, ¿sería novedoso en el caso de guerra sucia contra el terrorismo o de colaboración él?. Es que, por si no se ha dado cuenta, está mezclando ambas cosas.
¿Está insinuando que, ya que hay leyes para proteger a las víctimas del terrorismo, también debería de haberlas para proteger a las víctimas del antiterrorismo?. Las hay y con ellas fueron jugados los integrantes del GAL.
Naturalmente, no es eso lo que insinúa, puesto que entonces, no le parecería mal que fueran castigados quienes cometieron los excesos.
En el Reino Unido la colaboración con banda armada se pena con privación de libertad de entre 6 meses y 10 años.
Terrorism Act 2000 (12, 54 y 58). En EE.UU. la “asistencia derivada de un conocimiento especializado de carácter científico, técnico o de otro tipo“ a un grupo terrorista tiene un pena de 15 años.
U.S. Code 2339A.
3) El mismo argumento defiende una cosa y la contraria.
El mismo argumento sirve para defender una cosa y la contraria.
“…(Preguntada la Sra. Thatcher en los comunes acerca de quién había matado en Gibraltar a unos terroristas del IRA, respondió: “Yo. Yo he disparado”. Y a nadie se le ocurrió empapelarla)…”
Estoy seguro de que se ha dado ya cuenta de que está mezclando terrorismo con antiterrorismo. Como no creo que usted sea tan amoral como para no encontrar diferencia entre una cosa y otra, prefiero pensar, Sr. Leguina, que es usted un manipulador de mucho cuidado, poniendo en el mismo saco a terroristas y víctimas; la Sra. Thatcher sabe cual es su sitio, pero entre un etarra y Vd. no hay diferencia.
Por otra parte, la anécdota demuestra la valentía de la Sra. Thatcher, frente a la cobardía del Felipe González, que no tuvo el valor de asumir su responsabilidad; una responsabilidad que el pueblo español le habría perdonado encantado.
De todas maneras me gustaría saber que fue lo que Vd. opinó entonces. Conociendo la doble moral socialista no me extrañaría que fuera partidario de “empapelarla”.
En todo caso,
¿qué opina del asesinato de Bin Laden?. La comprensión que han mostrado los socialistas con Obama no la habrían tenido si hubieran sido Bush o Tatcher los causantes del desenlace.
Desde que ganó Obama las elecciones, Eurasia es al aliado que siempre ha sido y Oceanía vuelve a ser el enemigo que siempre fue.
4) La ley está hecha para saltársela.
Para conjurar el peligro de sentencias adversas, lo mejor es controlar a los tribunales y, por supuesto, a la Fiscalía General.
“…Sería chusco si no fuera hiriente que a estos tres policías (“caso Faisán”) se les acuse de un delito de colaboración con banda armada,…”
La legislación española dice: “Será castigado con las penas de prisión de cinco a diez años y multa de dieciocho a veinticuatro meses el que lleve a cabo, recabe o facilite cualquier acto de colaboración con las actividades o las finalidades de una banda armada, organización o grupo terrorista”.
Código Penal. Ley Orgánica 10/1995
Usted apuesta claramente por saltarse la ley, promulgada bajo el gobierno de Felipe González, pero ¿vale eso para todos?. ¿Cuándo me la podré saltar yo?. No estaría de más que publicaran la lista de las leyes que nos podemos saltar para no tener que tantearlas una a una.
El Tribunal Constitucional, contagiado de la peste socialista, ya prevaricó cuando excarceló a la cúpula de Batasuna, presa por colaboración con banda armada, sin hacer lo propio con todos los condenados por el mismo motivo, violando la Constitución que dice que todos los ciudadanos son iguales ante la ley.
Se puede recurrir a la descalificación y hasta al insulto; el respeto a las decisiones judiciales lo dejamos para otro rato.
“…hecho que sólo se entiende en el campo circense (“más difícil todavía”) o en el de esa estupidez post-moderna llamada record Guiness.”
Si algún juez ha escapado de la tutela del partido lo mejor es ridiculizarlo; llamarlo payaso y estúpido. Claro que, si los encausados pertenecieran a la oposición, la ley debería dejar caer todo su peso sobre ellos y estaría bien que aparecieran en el circense y postmoderno Libro Guiness, ahora gran obra científica, como el gobierno occidental que más ha colaborado con el terrorismo.
A veces conviene hacerse pasar por un hombre de estado.
“A mí, como a cualquier persona informada y con sentido de Estado, este asunto del faisán me parece un ataque contra el sentido común“.
Todo es discutido y discutible, excepto el estado, si gobernamos nosotros. La sensatez, el centrismo y el sentido común sirven para la noble tarea de salvar a al país que, ahora si, está indisolublemente unido con el estado.
Nación y patria no existen si el país está gobernado por la oposición.
5) Se puede y se debe reescribir la historia.
Un hecho solo será verdadero si nosotros lo reconocemos.
“Según la acusación que se les hace, los tres altos responsables de la lucha antiterrorista alertaron a unos extorsionadores etarras de que se les iba a detener, con lo cual los pájaros consiguieron tomar -de momento- el olivo (y fueron detenidos más tarde)”.
Estamos en la reedición de aquella extraña peripecia de Luís Roldan por Laos, con Paesa y el capitán Khan, que Belloch , Ministro del Interior de Felipe González, fue incapaz de explicar, limitándose a decir: “lo que importa es que lo hemos apresado”.
Recurrir al falso silogismo, a la cortina de humo, a la pregunta trampa.
“¿Y por qué se les avisó para que huyeran si se les iba a detener más tarde?”
¿Y, si se les iba a detener más tarde, porqué se les avisó para que huyeran?. Estando sobre aviso sería más difícil su detención.
Por espurios que sean los motivos se puede decir que es por el bien común.
“Quizá porque en aquel momento el Gobierno estaba negociando con ETA un “proceso de paz” (fallido como todos) y, probablemente, no quería meter más presión en la olla…,”
El Sr. Leguina
reconoce que el chivatazo se produjo pero, naturalmente, lo justifica por que era necesario para el “proceso de paz”, el nombre con el que se conoce en la neolengua a la negociación para la rendición de España.
La verdad es que Zapatero quería pasar a la historia como “El Gran Pacificador” y, para conseguirlo, todo era negociable. Si ETA hubiera exigido la vida de otros mil españoles el gobierno habría encontrado la manera de señalar los objetivos, todos militantes del PP, y justificar el
accidente.
Puedes vender como buenas obras todos los crímenes que hayas cometido.
“…pero cuando los etarras pusieron las bombas en la T4 rompiendo así la tregua pues se encerró a los del “Faisán” y ahí siguen (eso espero)”.
No hay mal que por bien no venga: gracias al atentado de la T4 pudimos encerrar a los del “Faisán”, es lo que nos está diciendo.
Entre el chivatazo y la supuesta detención posterior “sólo” está atentado de la T4, con
dos muertos de nada, que no vale la pena preguntarse si se podían haber evitado. No interesa acordarse, pues sería difícil de explicar, que las negociaciones con ETA continuaron, como publicó el en@migo Pedro J., después del atentado de la T4. Uno se imagina a los
policías contra-terroristas diciendo a los
asesinos-terroristas:
-No abandonéis la mesa de negociación, colegas. Lo del "accidente", como lo del dinero, podemos arreglarlo; pero, si os vais, sintiéndolo mucho, vamos a tener que deteneros.
Las preguntas son: ¿se negoció con ETA la entrada de Bildu en las instituciones?, ¿se está negociando ahora mismo Sr. Leguina?. Seguro que ustedes lo niegan, pero también lo negaron entonces.
6) Como último recurso, hay que diluir las culpas.
Si te pillan recurrir al socorrido “y tu más”.
“Se puede estar en desacuerdo con la “negociación”, pero habrá de admitirse que todos los Gobiernos lo han hecho“.
No creo que haya muchos españoles que no estén convencidos de que ETA prefiere negociar con ZP a hacerlo con Aznar y eso significa que los etarras consideran que tienen mas posibilidades de alcanzar sus objetivos, que todos conocemos, tratando con Zapatero.
Nadie, ni siquiera las víctimas, está en contra de la negociación. Sea cual sea el resultado de la batalla el camino de la negociación siempre está abierto. Otra cosa es la rendición y
el gobierno de Zapatero es el único que ha estado dispuesto a rendirse. Ya tenemos alguna información de hasta donde pensaban ceder en el caso de Navarra y eso, si se hace de espaldas al pueblo, se llama traición.
La falsa lógica, sirve arrimar el ascua a nuestra sardina.
“Y si un representante del Estado se sienta en la misma mesa que un etarra, ¿no está colaborando ya con una banda armada?
Otra vez la pregunta torticera a la que, para el Sr. Leguina, solo se puede responder si. Respóndase usted mismo tras intercalar un
por orden de Rubalcaba en algún sitio.
La respuesta es no, señor Leguina, sentarse en la misma mesa que un terrorista no equivale a colaborar con banda armada, como tampoco acostarse con una “miembra” del PSOE significa convertirse en militante. Lo se de primera mano.
Parece que da usted por sentado que el que se siente a la mesa va a cometer traición; en ese caso habría que utilizar la Ley Sinde y aplicarle el canon correspondiente.
Llevar la bandera blanca no significa colaborar con el enemigo; otra cosa son el doble juego y la traición. Además, lo normal es que quien lleva la bandera blanca, se limite a transmitir las condiciones que le han ordenado y no tiene ninguna capacidad de decisión; entonces
¿quién ordenó el chivatazo?.
Por otra parte, ¿eran esos los representantes oficiales del Estado en la negociación?. ¿No era una negociación política?. Entendería que hubiera abogados pero, ¿qué pintaban allí los policías?.
Una mentira, a fuerza de repetirla, se convierte en verdad.
“¿No le es exigible que, de inmediato, coja el teléfono y llame a la Guardia Civil para que detenga ipso facto a su interlocutor?”
La respuesta de la pregunta-trampa anterior condiciona esta:
no.
7) El Estado está por encima de la ley, sólo si gobierna el partido.
Los cuerpos de seguridad, la justicia y la propia sociedad están al servicio del partido.
“¿No tiene derecho el Gobierno a un margen de maniobra durante tales trances?”
Si, todo el que le permitan las leyes. Claro que la pregunta estaba maquillada; si le lavamos la cara sería
¿tiene el Estado el derecho a saltarse la ley durante tales trances?. En este caso la respuesta es
rotundamente no.
El gobierno no tiene necesidad de saltarse la ley ya que puede modificarla, máxime cuando cuenta con autorización para negociar; el problema es que el Gobierno está dispuesto a ceder mucho más de lo que aceptaría el parlamento, el único representante del pueblo. Esto es, lisa y llanamente, un
golpe de estado contra la democracia y eso, el golpe de estado, es lo que apoya Joaquín Leguina.
8) No hace falta pensar; ya lo hace el partido.
“Si le hiciéramos estas preguntas al juez instructor del “caso Faisán” habría de responder según su estricta lógica “Sí” a las dos primeras y “No” a la última“.
Si eres militante socialista debes aceptarlo: es dogma de fe. Claro que el juez Ruz podría, como yo, responder exactamente lo contrario y eso demostraría que ambos somos unos “pájaros” “absurdos” e “ilógicos”; unos “estúpidos post-modernos” en cualquier caso.
9) El individuo carece de derechos; sólo la causa los tiene.
El bien común, que es el que decide el Estado gobernado por el partido, está por encima de cualquier derecho individual.
“Lo cual equivale a decir “que prevalezca la Justicia y perezca el mundo”, santo y seña de cualquier justiciero“.
Bueno,
entonces brindemos por un mundo injusto. Abajo la lucha de clases; viva la esclavitud, la discriminación femenina, la explotación infantil y la trata de blancas. ¡Heil Leguina!.
Vamos a desarrollar la Ley de Igualdad de Maltrato y cometamos unos crímenes contra la humanidad, ahora que sale gratis.
10) Hay que tener al enemigo, el otro, bien identificado.
Tenga la cara que tenga el diablo es el diablo.
“Estamos ante un absurdo dejà vu donde aparecen los mismos pájaros de siempre: Pedro J. Ramírez, seguido por un juez y por un partido (el PP) que cae sistemáticamente en el pecado de las “malas compañías”.
Naturalmente, el culpable es el PP, que anda en la “mala compañía” de jueces y periodistas en lugar de buscar, como el PSOE, amigos entre los etarras.
Todos sabemos que el culpable del crimen es el que lo denuncia, excepto en el caso Gürtel. La culpa de que el Estatut de Catalunya fuera inconstitucional, según Pepe Blanco, la tenía el PP por haber presentado el recurso; del mismo modo que La Gaceta tiene la culpa de que el patrimonio de Bono sea “presuntamente“ irregular.
Los malos, aunque ayer fueran otros, son los mismos de siempre.
“Repetición de la jugada que esta vez –eso espero- no les saldrá bien“.
A don Joaquín le falla la Memoria Histórica, ya que el instructor del caso GAL fue el “pájaro” amigo, Baltasar Garzón.
Este se supone que es moderado;
si nos toca un extremista, ¡que Dios nos coja confesados!.