Ya en 2009, tras la reunión del G-20, cuando se acordó elevar el coeficiente de solvencia de las entidades financieras, la banca española se mostró poco combativa, pese al agravio que suponía esa imposición para las entidades que no habían sido rescatadas.
Hay que recordar que, en octubre de 2008, el Congreso aprobó por mayoría un paquete de ayudas a la banca, por un importe aproximado de 150.000 millones de euros. Los importes de los rescates concedidos hasta ahora aparecen en la tabla de debajo (Tabla 1).
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| Tabla 1 |
Si damos por buena la información del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), sólo las cajas han sido rescatadas y, como vemos en la tabla, el coste de la operación es de la septima parte de la cifra prevista. No parece justo culpar a la banca en general de los males de unas cajas cuyos consejos de administración están ocupados por los políticos (72%) de turno.
Entonces, ¿porqué no se indigna la AEB por las indignidades de las que la acusan los indignados indignos del gobierno?.
El 8 de octubre de 2008 se convocó una reunión en La Moncloa a la que asistieron Alfredo Sáez, vicepresidente del Santander; Ángel Ron, presidente del Popular; Francisco González, presidente del BBVA; Miguel Blesa, de Caja Madrid; Isidro Faine, de La Caixa; y Braulio Medel, de Unicaja.
El 22 de octubre de 2008 el Congreso aprueba el paquete de ayudas y el día 29 del mismo mes Alfredo Sáez proponía que no se supiera quienes eran los beneficiarios. De aquellos polvos vienen estos silencios. Por si quedaban dudas, el 17 de junio de este año, el ahora presidente del BBVA, Mario Fernández, solicitaba más ayudas para la banca.
Se va entendiendo que Emilio Botín apoye que Zapatero agote la legislatura; se van entendiendo los silencios. Se va entendiendo que lo que publica el FROB es sólo la punta del iceberg y se va entendiendo que Rubalcaba es el dueño de la mordaza.
* Según el FROB (pags. 9 y 11) la cantidad recibida por BFA es de 4.464 millones (ver tabla), pero todos los demás medios dan la cifra de 4.465 millones de euros. Parece que se ha perdido un milloncejo.

